Cada buzo es un rompecabezas de retazos. Lo cortamos, lo combinamos y lo cosemos despacio. Orgánico, fresco, único, personal.
…y si te queda raro, mejor.
Gervasia rescata telas que sobran y las vuelve a empezar. Sin moldes, sin producción en serie: una persona, una aguja, una pieza por vez.
Su etiqueta bordada y su bolsa hecha a mano vienen firmadas con la carita G.




Soltamos prendas de a poco. Dejá tu mail y caés primero en cada drop, antes que en ningún lado.